Felinos
Juega conmigo, gatita.
Tu bola de estambre minina…
Pues aún no es tarde para otro de tus analgésicos.
¿Cuantos alfileres ya ostenta mi corazón?
La pena se hace mas tediosa con el sol del Medio Día,
Y vos solo pasás de largo, luz verde a tu licencia.
Romería
Camino blando hacia tus pómulos,
Salir preso de tu abrazo y morir en tus ojos.
No encontrar otra dicha que el ámbar perfecto de tu rostro.
Ya no hay hombría restante,
No tengo alientos que devores,
Tus dedos de hierro exprimen el alma.
Tu lengua de fuego marca el pecho.
Y no dejás ningún brio intacto.
No permitís que mi sonrisa florezca,
Para convertirte en mi última polinización.
Ahora, que no existe sosiego alguno
Ni en este, ni en otros versos…
Matendré la cabeza baja,
Recibiré tu corona de espinas,
Germinando el cáncer en la garganta.
A ella, ese fuerte dolor en mi lado zurdo.